Message from Fr. Rolando

Querida familia de la Inmaculada:

Estamos a punto de comenzar un nuevo año escolar. Quiero aprovechar esta oportunidad para dar la bienvenida a todas las familias que regresan y a las de nuevo ingreso para este curso 2022-2023 en nuestra escuela de la Inmaculada Concepción.

Estamos deseosos de brindarles a sus hijos la experiencia escolar más atractiva y enriquecedora posible. Con la colaboración de todos: la facultad y el personal de la escuela, los estudiantes, los padres y toda la comunidad parroquial, estoy seguro de que lograremos nuestros objetivos y más.

A los padres, gracias por confiar sus hijos a nuestro cuidado y educación. Sé que la educación y el futuro de sus hijos son muy importantes para ustedes. Tengan la seguridad de que trabajaremos muy duro para garantizar la mejor educación para sus hijos. Y recuerden, sin ustedes no podríamos desarrollar todo nuestro potencial educativo. En definitiva, ustedes son los primeros maestros de sus hijos. Contamos con su apoyo, presencia y participación durante el año escolar.

A los estudiantes, espero que hayan tenido un verano maravilloso. También espero que estén listos para comenzar el nuevo curso llenos de alegría, expectativas y renovados deseos de crecer en conocimiento, sabiduría y gracia de Dios. Sus maestros han estado trabajando duro para prepararles un curso maravilloso. Les deseo lo mejor.

A los maestros, gracias por su compromiso y dedicación para dar lo mejor a sus alumnos sabiendo que lo que hacen no es solo un trabajo sino un ministerio para nuestros niños. ¡Dios bendiga sus esfuerzos en este año escolar!

Y a ustedes, queridos feligreses, los invito a participar en esta preciosa obra educativa. Nuestra escuela no es solo una "escuela privada" entre otras. Es una "escuela parroquial". Eso significa que es un ministerio, un servicio de nuestra Parroquia del cual toda la comunidad es responsable de una forma u otra.

Desde 1954, nuestra escuela parroquial ha sido una presencia destacada en la ciudad de Hialeah, proporcionando una educación de calidad basada en la fe a muchas generaciones de estudiantes. Eso ha sido posible también gracias al apoyo de muchos miembros de nuestra comunidad que han contribuido con talento, tiempo y tesoro a la vida de nuestra escuela. Entonces, al comenzar el nuevo año académico, les invito a preguntarse: ¿qué puedo hacer por nuestra escuela?

Oremos por nuestra escuela. Oremos a María, la Inmaculada Concepción, para que bendiga nuestros esfuerzos. Oremos para que nuestra escuela siga llevando a cabo fielmente su misión en el presente y en el futuro, para que lo que comenzó en 1954 pueda seguir siendo realidad para las generaciones venideras.

¡Dios los bendiga a todos!

P. Rolando