Message from the Pastor

Queridos hermanos y hermanas:
Al iniciar una nueva semana, las lecturas de este XI Domingo del Tiempo Ordinario nos recuerdan que somos un pueblo llamado por Dios para vivir en su amor y ser signo de su presencia en el mundo. Así como el Señor llamó a Israel a ser su pueblo escogido, también nosotros estamos invitados a responder cada día a su llamada con fe, generosidad y compromiso.
San Pablo nos habla del inmenso amor de Cristo, quien entregó su vida por nosotros aun cuando éramos débiles y pecadores. Esta verdad debe llenarnos de esperanza durante la semana, especialmente en los momentos de dificultad, incertidumbre o cansancio. Saber que somos amados y reconciliados por Dios nos da la fuerza necesaria para afrontar cada jornada con confianza y gratitud.
El Evangelio nos presenta a Jesús contemplando con compasión a las multitudes cansadas y desorientadas. Esa misma mirada de amor sigue posándose hoy sobre nuestro mundo. Durante esta semana, el Señor nos invita a ser instrumentos de su compasión: una palabra de aliento, un gesto de servicio, una visita, una oración o una ayuda concreta pueden convertirse en signos visibles de la cercanía de Dios para quienes nos rodean.
Pidamos la gracia de vivir estos días con un corazón atento a la voz del Señor y disponible para su misión. Que nuestras acciones reflejen el Evangelio que celebramos el domingo y que, recordando las palabras de Jesús: “Gratis lo recibieron; denlo gratis”, compartamos con alegría los dones, talentos y bendiciones que hemos recibido de Dios.
Rev. Julio Fernández