Message from the Pastor
Querida comunidad parroquial:
En este quinto domingo del Tiempo Ordinario, laPalabra de Dios nos invita a reflexionar sobre nuestraidentidad y misión como cristianos en el mundo.Jesús nos dice con claridad: “Ustedes son la sal de latierra y la luz del mundo”. No se trata de un elogio,sino de una responsabilidad. El Señor nos llama a darsabor a la vida de los demás y a iluminar los caminososcuros con la luz del Evangelio.
La primera lectura nos recuerda que la verdadera fese expresa en obras concretas de amor y justicia:compartir el pan con el hambriento, acoger alnecesitado y no desentendernos del sufrimiento delprójimo. Cuando vivimos así, nuestra luz brilla y lapresencia de Dios se hace visible en medio de lacomunidad. La fe auténtica no se queda en palabras,sino que transforma la realidad.
San Pablo, en la segunda lectura, nos enseña que lafuerza del anuncio cristiano no está en la sabiduríahumana ni en el poder, sino en la acción del EspírituSanto. Reconocer nuestra fragilidad nos permiteconfiar plenamente en Dios, para que sea Él quienactúe a través de nosotros. De esta manera, nuestra fese apoya en el poder de Dios y no en nuestras propiascapacidades.
Que este domingo renueve en nosotros elcompromiso de ser sal que da sentido y luz que guía.Que nuestras obras reflejen el amor de Cristo yconduzcan a otros a glorificar al Padre. Pidamos alSeñor la gracia de vivir nuestra fe con coherencia,sencillez y valentía, siendo testigos del Evangelio ennuestra vida diaria.
Dios les bendiga.
Rev. Julio Fernández