Message from the Pastor
Queridos hermanos y hermanas:
En este XV Domingo del Tiempo Ordinario, el Señor nos presenta la parábola del sembrador, recordándonos que la Palabra de Dios es una semilla viva que tiene el poder de transformar nuestras vidas. Dios siembra generosamente su amor y su verdad en cada corazón, invitándonos a recibir su mensaje con fe y disponibilidad.
Durante esta semana, estamos llamados a reflexionar sobre la calidad del terreno de nuestro corazón. Las preocupaciones, las distracciones y las dificultades pueden impedir que la Palabra dé fruto abundante. Por eso, es importante dedicar tiempo a la oración, a la lectura de las Escrituras y al encuentro con Dios, permitiendo que su gracia fortalezca nuestra vida espiritual.
La Palabra del Señor nunca vuelve vacía; siempre cumple la misión para la que ha sido enviada. Cuando acogemos el Evangelio con sinceridad, nuestra manera de pensar, actuar y relacionarnos con los demás comienza a transformarse. Así nos convertimos en testigos de la esperanza, la misericordia y el amor de Cristo en medio del mundo.
Que esta semana nos esforcemos por ser tierra fértil, abierta a la acción de Dios. Pidamos al Espíritu Santo que nos ayude a escuchar con atención la voz del Señor y a dar frutos de fe, caridad y servicio, para que nuestras vidas reflejen la alegría del Evangelio y la presencia de Cristo entre nosotros.
Bendiciones,
Rev. Julio Fernández