Message from the Pastor
Querida comunidad parroquial:
Este domingo la liturgia nos invita a contemplar el llamado de Dios en nuestra vida y a responder con generosidad y entrega. Las lecturas de hoy nos recuerdan que no somos cristianos para quedarnos en nosotros mismos, sino para ser luz y testimonio del amor de Dios en el mundo.
En la Primera Lectura, el profeta Isaías nos muestra cómo Dios forma y envía a su siervo para que su salvación llegue hasta los confines de la tierra. Nos recuerda que cada uno de nosotros, bautizado en Cristo, también es llamado a ser luz para los demás y a llevar la esperanza donde hay oscuridad.
El Salmo responsorial nos da la respuesta del corazón creyente: “Aquí estoy, Señor; vengo a hacer tu voluntad.” Es una invitación a escuchar a Dios y a dejarnos guiar por Él en cada aspecto de nuestra vida.
San Pablo, en la Segunda Lectura, nos saluda como parte de la Iglesia santa, llamada a la santidad y a vivir unidos en Cristo.
Finalmente, el Evangelio nos presenta al Bautista que, al ver a Jesús, proclama: “¡He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!” (Juan 1,29). Este anuncio nos centra nuevamente en Cristo, llamado a transformar nuestras vidas y a acompañarnos en nuestro caminar de fe.
Que este domingo sea una oportunidad para renovar nuestra disposición a ser enviados, a escuchar la voz del Señor con un corazón dispuesto y a testimoniar con alegría el amor de Dios a nuestros hermanos.
¡Que el Señor los bendiga y les conceda paz!
Que el Señor les bendiga siempre
Rev. Julio Fernández