Message from the Pastor

Queridos hermanos y hermanas:

En esta semana, Jesús nos invita a vivir con humildad y sencillez. No se trata solo de ocupar el “último lugar” en un banquete, sino de aprender a reconocer que todo lo que somos y tenemos es un regalo de Dios.

El Señor nos enseña que la verdadera grandeza no está en buscar honores ni recompensas humanas, sino en servir con amor, especialmente a quienes no pueden devolvernos nada. Así, nuestra vida se convierte en reflejo del corazón de Cristo, que se entregó sin reservas.

Que esta Palabra nos ayude a cultivar una actitud humilde y generosa, para que en nuestra comunidad se vea la alegría de sabernos hermanos y servidores unos de otros. La vida no es una competencia para ver quién es mejor, sino un camino donde todos los que nos cruzamos son hermanos y hermanas en los que debemos reconocer el rostro de Dios. El valor de cada persona no está en las cosas que posee, sino en la fuerza de su corazón, en su humildad, su generosidad y su amor.

Señor Jesús, enséñanos a vivir con humildad y a servir sin esperar nada a cambio.

Rev. Julio Fernández