Message from the Pastor
Queridos hermanos y hermanas:
La Cuaresma es un tiempo de gracia que la Iglesia nos regala para preparar el corazón y renovar nuestra fe en camino hacia la Pascua. Con el signo humilde de la ceniza iniciamos este recorrido espiritual que nos invita a detenernos, reflexionar y volver nuestra mirada a Dios, reconociendo nuestra fragilidad y la necesidad de su amor misericordioso. Durante estos cuarenta días somos llamados a una conversión sincera, no solo exterior sino, sobre todo, interior.
La Cuaresma nos propone tres caminos concretos para este crecimiento espiritual: la oración, que fortalece nuestra relación con Dios; el ayuno, que nos ayuda a ordenar el corazón; y la caridad, que nos abre al encuentro solidario con los hermanos, especialmente con quienes más sufren. Este tiempo litúrgico es también una oportunidad para reconciliarnos: con Dios, con los demás y con nosotros mismos. A través del sacramento de la Reconciliación y de gestos cotidianos de perdón y servicio, podemos permitir que el Señor transforme nuestra vida y renueve nuestra esperanza, haciéndonos testigos de su amor en medio del mundo.
Como comunidad parroquial, caminemos juntos esta Cuaresma con espíritu de fe y compromiso. Que este tiempo nos ayude a vivir con mayor sencillez, a escuchar más atentamente la Palabra de Dios y a prepararnos con alegría para celebrar la victoria de Cristo sobre la muerte en la Pascua. Que el Señor nos acompañe y nos conceda un corazón nuevo.
Dios les bendiga.
Rev. Julio Fernández